
Las olas rugen esta noche, contaminan todo. Acaba de terminar el primer lunes de otoño y no logro sacarme de la cabeza dos recetas que se me aparecieron por motivos inconfesables. De tarde, mientras rumiaba sobre como cocinar un arroz con sobras de mero, busqué entre pilas de libros desordenados, recién mudados a esta casa, para dar con una receta de mujer. Al final la encontré, y mientras revisaba esas poesías brasileñas, llegué a otra, llamada "Feijoada a minha moda".