Archivos Luiscor: Diciembre 2008
Llovía sin parar, durante la última caza de sombras en Venecia. Para encontrarlas hay que perderse entre las callejuelas retorcidas cerca del mercado hasta escuchar el rumor proveniente de unos bares que no siempre son evidentes. Adentro los habituales beben un vaso de vino, que llaman ‘ombra’, y comen pequeñas porciones, que llaman ‘cichetti’.
Continuar leyendo Sombras en Venecia.
El muelle de pescadores de Máncora albergaba una escena melancólica: decenas de calamares gigantes eran sacados de un bote, luego unos brazos enormes separaban las capuchas de las cabezas con tentáculos, que terminaban amontonadas a un costado. Allí, entre los tentáculos, sobresalían los ojos, una cantidad impresionante de ojos enormes y acuosos de seres de apariencia jurásica que parecían confabulados para lanzar al unísono una larga mirada a quien pasara por delante.
Continuar leyendo Mirada.
En tiempos aéreos, las bolsitas para vómito de los aviones sirven como
bloc de notas: la superficie es tersa, el bolígrafo transita con
suavidad. De repente reaparece una de esas y al desdoblarla trae apuntes con el
recuerdo súbito de una nota de cata sobre un vino syrah de
extravagantes cualidades. Son críticas tan complejas, que causan gracia
y también un poco de estupefacción, pero no contribuyen a la sed
mitológica.
Continuar leyendo Syrah, carne, grosellas, o todo lo contrario.